¿Qué soberbio y pedante suena el título de este post no? Lo sé.
También sé que no sé mucho y que muchos saben que no sé, pero lo que sé es que la experiencia personal te da conocimiento que otros no tienen. Siguiendo esta línea, me doy el permiso para preguntarme cosas y hablar de otras…en materia digital.
1. ¿Cómo tener un fanpage exitoso?
Cientos son las páginas que hablan de “X+ best fanpage practices” o “the ultimate guide to…”. Ahí es posible encontrar los keypoints para partir: el perfil, el contenido, la periodicidad, el valor extra…etc, etc, etc. Pero lo queramos o no (y sea bueno o no), hay miles de marcas que dicen entrar porque “quieren conocer a su gente, porque <<creemos en el valor de la red social>>, queremos comunicarnos con nuestros seguidores!”. Si de verdad quisieran lo harían, pero hoy sólo se concentran en los posts (hora y días predefinidos), las promos y concursos. Y está bien, sobre todo si la mayoría de los seguidores dicen hacerlo por querer conseguir descuentos especiales.
Pero aquí es donde me niego a aceptar que las relaciones humanas reales se hayan perdido en pos de la inmediatez del consumo de la información o del hambre corporativa de “tener más fans” porque sí. Es decir, me niego a pensar que quien administra un fanpage deba tener que actuar o no ser él mismo al comunicarse con quienes lo siguen debido a que no se le puede dar una “personalidad” a la marca o página. O más que eso, no es que deban per se, sino que no lo hacen porque naturalmente no se atreven o nos los dejan. Mal me parece. La gente se conecta y habla con la gente, no con la marca en sí.
Una compañera de magíster me dijo el otro día “me encanta esa página, tiene una onda muy rica”. Antes de eso, una persona que trabaja conmigo me confesó que cuando veía a la competencia le parecía aburrido lo que hacían en FB, pese a que tuvieran miles de fans más que nosotros. En cambio hoy, estaba contenta de ver que nuestras marcas tienes personalidad, que eso le da cercanía y transparencia REAl a la empresa, cosa que no pasa en todos lados.
Estams completamente de acuerdo, se trata de la calidad y no cantidad.
2. ¿Fans o interacción?
Ya sé que los fans lo son todo para las marcas hoy, pero NO estoy de acuerdo. ¿De qué te sirve tener 100.000 fans si sólo te hablan de vuelta 20, 30, 50?
Aquí es donde creo que la persona detrás de la cuenta genera mucho más valor que la acción misma. No es necesario tener millones de fans para salir en las noticias señores, NO lo es. Y si ese no es el foco, entonces díganme uds. ¿Más fans para conocerlos mejor? Si siguen haciendo lo mismo.
Estamos claro que hay acciones de marketing o social media que deben ser apoyadas con una estrategia y que ésta no se puede basar solamente en una relación interpersonal, pero al final del día, qué le quedará en la mente de las personas? Cómo se acordarán de tu marca? Cuando suben una foto o ingresan sus datos en decenas de concursos similares, recordarán tu marca?
3. El valor de la creatividad
Exigirse diariamente a crear, pensar, desarrollar y proponer cosas distintas es para mí lo más valioso. Copiar ideas, si son buenas, está bien, nadie inventará la rueda hoy, pero darle el giro personal, eso “distinto” estpa mejor aún. Y no porque vayas a ganar un premio o vayas a ser reconocido por tus pares, sino porque personalmente sabrás que lo estás haciendo mejor, y con esa transparencia, tus seguidore slo notarán de igual forma.
Creo en la experiencia más que en el medio. Sea en twitter, facebook, youtube, un blog, un minisitio….cualquier plataforma es válida para que se le pueda presentar un producto agradable y que deje algo, que deje a tu marca con una recordación en la comunidad. Hay agencias donde tienen 30, 40 o 50 personas trabajando, donde se manejan cuentas gigantes, pero donde varios de esos trabajadores no hacen más que cumplir con algo específico, robóticamente. El espacio para pensar debe estar día a día. La rutina destruye sinapsis necesarias, todos lo sabemos.
Para mí la cosecha personal (no el speech de agencia, línea editorial, pilar de marca ni ninguna restricción general) es lo que tiene real valor hoy, ahí radica la diferenciación. Por eso quiero y creo en los grupos de trabajos donde hay roces, debates, ideas y opiniones encontradas, porque esas instancias sacan lo mejor de uno.
Me parece que por muy digital que esté la tendencia hoy, siempre va a seguir siendo útil y necesario el lapiz y papel, el café y el cigarro con silencio, donde se apaga el teléfono, se apaga el pc. ¿Qué me sorprendería hoy? ¿Qué me gustaría ver? ¿Cómo me gustaría que se me acercara una marca? Preguntarse eso a consciencia, de vez en cuando, no andaría mal.
Quizás no tenemos el tiempo ni las ganas de hacerlo, porque tenemos soluciones fáciles y rápidas a la mano, que por lo demas dejan buenas reumenarcioes. Pero que pasa si nos comprometemos con el cliente al punto de decirle “no me pagues nada, si la idea resulta ganamos los dos, si no, no”, es muy descabellado? Quizás, pero caramba que es más entretenido no?